Couso, caso abierto

Hace 12 años moría José Couso,  cámara de Telecinco asesinado por el disparo de un carro de combate estadounidense. Desde ese día toda cambió, las convenciones de Ginebra sobre los límites de los conflictos bélicos ya no se respetaba y directamente habían abierto fuego contra el Hotel Palestina, donde se alojaba o mejor dicho se refugiaba la prensa internacional durante la guerra de Irak.

sadam estatuaJosé Couso murió y apenas un día después las tropas de Estados Unidos llegaban a Bagdag con toda su parafernalia, repartiendo cocacolas, chocolatinas y con sus símbolos patrios invadiendo todo, derribaron simbólicamente al régimen de Sadam Hussein tirando una estatua del dictador tapado con su bandera. Una fiesta en toda regla, mientras nosotros seguiamos conmocionados por el ataque al Hotel Palestina con la muerte del cámara de Telecinco. Aún veo a un Jon Sistiaga en shock y destrozado, a Carlos Hernández de Antena 3 tomando el relevo de su compañero dando la información también para la cadena enemiga… ¡algo impensable hoy en día!

En concreto la investigación sobre la muerte de José Couso sigue siendo un caso abierto en la Audiencia Nacional pero Estados Unidos se niega a prestar ningún tipo de ayuda, por lo que 12 años después no hay setencia ni culpables.  Para  los Estados Unidos de América, el asesinato de Couso fue: un error, un accidente, confundieron el visor de la cámara con el de un fusil de francotirador… La administración Bush siempre tuvo mil excusas con las que justificar que uno de sus soldados, apenas un crio en zona de combate, disparó contra el Hotel Palestina.

Han pasado 12 años del asesinato de Couso, la familia, sus compañeros y amigos siguen clamando justicia. Hoy día 12 de abril de 2015, se han concentrado delante de la embajada del EE.UU. clamando por el reconocimiento del crimen de guerra que costo la vida de un profesional de los medios de comunicación de 49 años que se ha convertido en un símbolo.

ataque-hotel-palestina Hasta ese momento, las cámaras parecían un seguro de vida pero a partir de la muerte de Couso, nos dimos cuenta de que los periodistas somos el objetivo. Se fue perdiendo el respeto en todos los ámbitos, el periodismo de plasma y rueda de prensa ganó terreno y terminamos por tener una prensa que, como dijo Arsenio Escolar en el Congreso de Huesca de este año, responde al tipo  “periodismo de abrevadero” que es cómodo para los periodsitas, servil con el poder y seguro para los medios.

En estos 12 años, las cosas han cambiado y algunos grupos terroristas han descubierto que la manera más sencilla de tener repercusión mundial era la muerte del mensajero, nadie está a salvo.

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