Crisis futbolística y nacional, ¿dónde vas España?

La Selección española de fútbol ha quemado una etapa, nos sobramos con aquello de “soy español a qué quieres que te gane” y ahora somos una Selección de bajitos que han crecido y parece que no coordinan con gracia sus extremedidas.

Será el cansancio de la acumulación de partidos, el terreno de juego o la hora, hasta puede que sea el árbitro. Sin embargo, lo cierto es que contra Holanda no le metemos un gol al arcoiris, ni aunque se aparezca el Cid acompañado del apostol Santiago y la virgen de Triana, que no podía faltar con Fernando Ramos en el campo y mira que los jugadores se quedarían a cuadritos en technicolor y sin problemas de resintonización de antena si vieran a Don Rodrigo Díaz de Vivar acompañando a Silva en el ataque.

Es un mal clásico el de este país, no somos de transiciones sin problemas. A nosotros los que nos gusta es quemar etapas ya sea en el fútbol o en política. Tiempo hemos tenido desde que ganamos el Mundial para probar fórmulas rejuvenecedoras que poco a poco nos dulcificaran el camino.

La falta de paciencia, también es un clásico tan español como el jamón o la tortilla de patata. Han debutado 56 jugadores con Vicente del Bosque y pero no acaban de cuajar en un equipo que estaba cohesionado pero ya ha vivido su momento de gloria y está en pleno descenso. No hace falta llegar a los partidos de Selección absoluta para comprobarlo, ya que cada fin de semana de liga vemos el estado de nuestros internacionales gloriosos que como “el campeador” y todos los mortales han madurado y en el fútbol la madurez no es tan buena como en la vida de los comunes.

A Iniesta ya le raleaba la cabellera cuando marcó aquel golazo que aún nos corta la respiración. Claro que, ahora no hay ninguno de aquellos 23 campeones que no peine canas y el relevo generacional no se ha dado porque como acostumbramos en España… los nuevos no tenemos oportunidades porque los viejos se enquistan en el sistema.

Hace ya bastantes líneas que te habrás dado cuenta de que no estoy hablando de fútbol, porque lo que se ve en la Selección española se puede aplicar a cualquiera de los campos de la sociedad. En España el paro juvenil es alarmante, supera el 50% pero suben la edad de jubilación y no se cubren las plazas que quedan vacantes cuando un trabajador se jubila. Existen profesiones, como la mía, que son un claro caso de “apoltronamiento”. Las empresas de comunicación se llenan la boca con las crisis de los medios de comunicación y la necesidad de reinventarse pero las redacciones están fosilizadas y lastradas por “viejas glorias” que a veces ni son gloriosas pero ahí están agarrados a su puesto como los miembros de la Selección gloriosa de 2008.

trabajador-joven-y-viejoComo todo, las transiciones deben darse poco a poco, nadie pretende que de la noche a la mañana se llenen las empresas de sangre nueva y tampoco sería lo correcto porque como pasa en los ejércitos “la antigüedad es un grado” y la experiencia es muy necesaria en cualquier faceta. Lo que no es de recibo es el estancamiento social y laboral que vivimos, donde parece que la juventud es una condena y más aún si eres mujer, pero ese es otro tema.

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