La “corazonización” de la política

Los late night no son un invento reciente, en los países anglosajones son cosa más que añeja. Si bien este formato es vintage, con la espectacularización de la política española viven una edad de oro. Momento que sin duda se nos está yendo de las manos.

Puede que todo empezara con Pedro Sánchez llamando a Sálvame, puede que aquella intervención “privada” con Jorge Javier Vázquez -pero en directo- fuera la chispa que incendió el fenómeno de “corazonizar” la información política.

Claro que, ahora con Belén Esteban y ¡hasta el padre Apeles! (sí, a mí me ha sorprendido que siga vivo) debatiendo con diputados como Gabriel Rufián hemos llegado a una superbanalización de la política. ¿Será esta la apuesta de televisión de calidad para el futuro?

Resultado de imagen de sabado belen y rufianQue Gabriel Rufián se gusta no es novedad, los dos debates de investidura de 2016 nos lo dejaron meridianamente claro, su cadencia al hablar, sus gestos… lo delatan. Se gusta, disfruta oyéndose y es un maestro de los titulares. Ya sea recitando versos, insultando a los adversarios o perdiendo el tiempo en la tribuna de oradores. Lo que realmente llama la atención es la mezcla con Belén Esteban, la musa de Telecinco.

Soltaron un miura mediático con hambre de cámara con la más torera de las celebrities patrias, que otra cosa no pero de capotazos algo sabrá cuando lleva viviendo tantos años de una… tarde de toros.

El caso es que la ex de Jesulín -no me salte nadie a la yugular porque es lo que aupó a esta señora a la fama y de lo que se mantiene, aunque el fruto de su unión ya sea mayor de edad y haya huido al extranjero para alejarse de su “fama”- se atrevió a reprochar de manera “épica” y demagógica al señor Rufián gritando desde su asiento entre el público “viva Andalucía, viva Cataluña y vivan todas las Comunidades de España” lo que le valió el aplauso del respetable y que ella se fuera a dormir tan a gusto, con el sentimiento del deber cumplido, conseguir el aplauso fácil.

El nuevo programa de Jorge Javier Vázquez, que en un exceso creativo han bautizado como Sábado Deluxe, ha empezado fuerte, también ha resucitado al padre Apeles que pasó de estrella de las emergentes televisión privadas allá por los ’90 a un retiro catódico del que tampoco es que muchos le echásemos de menos. Aunque parece que está dispuesto a gazmoñear como siempre tirando de argumentario fascistoide y poco diplomático con consignas de esas que no se cree ni él pero provocan que da gusto al resto de tertulianos. Para muestra, sirva el vídeo del debate entre Rufián y Apeles sobre el siempre polémico tema de la construcción del Valle de los Cáidos.

No dudo que Apeles subiera la audiencia. Ni que “la Esteban” puede con todo y si se pone hasta es capaz de entrevistar Trump. Eso si que sería un espectáculo- Imaginad a la de San Blas gritando al señor presidente de los Estados Unidos que es un guarrete, mientras el magnate admira las operaciones de Belén, que está en peor forma que la primera dama francesa, pero es por su sufrimiento materno. Lo que dudo es de que este producto sobreviva al verano, si lo hace sufriré una gran decepción.

Esta unión de política y corazón es solo un paso más en la tendencia de política espectáculo que alguien ha decidido que es la corriente imperante, debe familia del que se empeña en meter a los youtubers en la tele convencional para captar a ese público etéreo y superexigente que no ve la televisión, aunque ello conlleve espantarnos a todos los demás.

 

 

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