¿Nadie piensa en los griegos?

Alrededor del desplome de las bolsas, la debacle del euro, las gilipolleces que hay que oir de boca de ministros y ministras (electos en las “peligrosas urnas”) y el tercer rescate de Grecia hay algo más, las penurias de los griegos, ¿nadie piensa en ellos?

Un pueblo valiente que hace colas en los cajeros para hacer acopio de efectivo, que se adapta a las circunstancias y malvende a los ricos turistas europeos a cambio de que no paguen con tarjeta y poder obtener efectivo fuera de los bancos. Dantescas y patéticas me han parecido imágenes que he visto estos días de turistas que celebran que ellos sí pueden sacar dinero de los cajeros como si hubieran ganado una Eurocopa.

cajeros-grecia

Un pueblo noble, un pueblo rico (culturalmente) y cuna de las civilizaciones. Europa debe hasta el nombre a Grecia y así les trata la Unión Europea. Siempre he sido proeuropa pero ya sabéis lo que dicen: “cuando veas las barbas de tu vecino quemar pon las tuyas a remojar”.

Portugal, Italia, España… tenemos más en común con Grecia de lo que pensamos, para puntualizar 7 puntos clave y evidentes que compartimos:

– La crisis nos ha afectado en demasía.

Planes de austeridad y recortes sociales.

– Elevadas tasas de paro.

Corrupción política.

Partidos políticos emergentes y dispuestos a cambiar el sistema.

Inmigración.

– Sur de Europa.

Ahora piensa, si Europa da la espalda a Grecia, cuna de la civilización ¿qué hará con nosotros? En un mundo que tiende a unirse en macroestados no concibo que la Unión Europea siquiera permita que ¡se planteé un #Greexit!

Y en medio de este fuego político cruzado, los de siempre: obreros, jóvenes, niños, familias, pensionistas que a duras penas consiguen vadear la situación y a los que han apretado tanto que ya no tienen miedo ni a Europa, ni a la Troika ni al Fondo Monetario Internacional.

Al final al ciudadano de a pie le es indiferente todo cuando ve que su día a día se ha convertido en una continua lucha, que son los abuelos (como pasa en España) los que mantienen con su pensión a toda la familia y encima ahora, ¡no les dejan sacar su propio dinero! por algo que llaman corralito y que deriva de la nomenclatura argetina del parque de los bebés, ese habitáculo que se instala para que los niños casi de pecho jueguen sin hacerse daño, ¿acaso son los griegos niños de pecho a los que hay que proteger? La democracia más antigua del mundo, la que nos ha enseñado a todos, a la que debemos tanto y ¿vamos a “enseñar a nuestro padre a tener hijos”?

En Grecia como en tantos otros países, han sufrido por decisiones políticas equivocadas pero no por ello debemos abandonarlos a su suerte. Búsquemos una manera de refinanciar su deuda, se lo debemos, ellos no van a dejar de luchar y como el ingenioso Ulises  ya tenemos muestras como un joven británico experto en Marketing que propone pagar la deuda griega mediante crowdfunding, tocamos  3 euros por europeo, si Paris bien vale una misa, ¿no vale Grecia 500 pesetas?

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