Plural de cortesía, la base de la comunicación

La comunicación no escapa a las normas de educación y buenas maneras, así existen ciertas reglas que denotan unas formas exquisitas de hablar, escribir y en definitiva, comportarnos como comunicadores bien educados. Hay quien se inclina por el “yoísmo” e inclusive empresas que apuestan por la primera persona del singular para desvincularse de opiniones de sus empleados, si bien el plural de cortesía es una fórmula empleada por humildad y no por desentenderse de las opiniones vertidas.

Si se trata de comunicar hacía el exterior nos parece que el “yo” es tan correcto como el “nosotros”. Sin embargo, al hablar de comunicación interna creemos que lo correcto es hablar de nosotros ya que todos los empleados, socios, directivos… son parte fundamental de la empresa y conforman un “nosotros” que comienza y afecta a la manera de comunicar internamente de la corporación.

La comunicación interna tiene como principal objetivo el de crear equipos cohesionados y dotar a todos los trabajadores de sentido de pertenencia y orgullo corporativo, para ello, no se debe descuidar el lenguaje y empezar a hablar de nosotros como grupo. Somos miembros de un exclusivo club: los trabajadores; y hablamos de nosotros, nuestros éxitos, nuestros fracasos, nuestros objetivos… con el plural de cortesía conseguiremos hacer partícipes a todos del día a día corporativo.

Nos negamos a dar por incorrecto el plural de cortesía. Con este recurso ortográfico y lingüístico tan solo se resta importancia al emisor del mensaje para dar relevancia al equipo. Los éxitos deben ser compartidos por todos, desde el CEO al último becario han tenido que ver en la consecución de resultados y así debemos expresarlos ¡en plural!

Bien diferente es el uso del plural de cortesía en el ámbito de la comunicación externa.  Algunas empresas que apuestan por el “yo”, creyendo que así las informaciones tienen más fuerza. Aunque no todos opinamos lo mismo, algunos somos de la opinión de que si nos respalda un plural de cortesía, la opinión ganará en credibilidad por aquello de que “un millón de moscas no se equivocan”. Sin embargo, también somos conscientes de que hay contenidos que nos piden a gritos ser redactados en primera persona del singular porque son casi íntimos e intransferibles en estos casos debemos atender a lo que nos pide la temática y obviamente cuando se trata de una opinión debe ser personal y singular, salvo que se trate de una opinión consensuada corporativamente.

1 respuesta

  1. Jorge dice:

    Soy una mosca…y, a veces, me equivoco.

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