Podemos hacer promesas rotas

Si cada vez que un político faltase a su “honorabilidad” muriese un gatito, los felinos de toda clase, nacionalidad y condición estarían extintos hace décadas. A los mininos nos les salvaría ni el famoso “espíritu de la Transición”.

Esta reflexión no es nueva, aunque esté de actualidad porque asistimos -algunos ojipláticos como una servidora- a una película política en la que parece que todo vale y las palabras se las lleva el viento, ya puede estar labradas en piedra que llegará alguno con un martillo neumático para convertirlas en polvo aerotrasportable.

10934254wEmpezamos con golpes en el pecho de “yo no pactaré” para que hoy Pablo Iglesias, tras su consulta con Felipe VI y entre crítica de serie o película , haya anunciado que si Pedro Sánchez acepta está dispuesto a hacerle el favor de ser su vicepresidente (y llevar unos cuantos ministros Alberto Garzón de IU incluido) todo con el fin de que no forme gobierno el acabado Mariano Rajoy. Sí, Mariano Rajoy el que técnicamente ha obtenido mayor número de votos y escaños.

“Marianico” me enternece. El pobre Rajoy es víctima de bromistas telefónicos y para colmo sufre la conjura de los perdedores que con tal de gobernar están dispuestos a unirse, a olvidar sus promesas, a cambiar sus principios a lo Groucho Marx y a bailar con la más fea con tal de ocupar la bancada azul del Congreso y echar a la lista más votada para formar el gobierno de España.

Tal ansia por gobernar a cualquier precio, no parece fruto de las ganas de cambio, espero equivocarme, sino más bien de una sed de poder tan desmedida que está dispuestos a casarse con la casta a la que desprecian. Habrá que esperar a ver si los barones del PSOE están a favor de firmar el contrato podemita porque el candidato más guaperas ya ha mostrado sus ganas de pactar que me recuerdan a las de Esperanza Aguirre cuando perdió la alcaldía del Madrid de sus amores.

Lo que tengo bastante claro es que España no merece medidas desesperadas, ni gobernantes con ansías de poder se llamen Pablo Iglesias, Pedro Sánchez o… Esperanza Aguirre. Mientras tanto, sigue la corrupción, las investigaciones y algunas dimisiones aunque siguen siendo pocas para mi gusto.

3 Respuestas

  1. patry dice:

    Un montón de buitres detrás del trozo de carroña mas gordo y a cualquier precio….de vergüenza la verdad

  2. Jorge dice:

    Una opinión muy valiosa y válida. Yo creo más en un “Juego de Tronos”. Iglesias es un “meñique” al uso; ha lanzado un farol, ha usado una jugada aparentemente ganadora esperando que sea rechazada. El objetivo final son unas nuevas elecciones. De todos modos, volveré a leer la entrada mañana, con ojos de fin de semana, a ver si mi opinión ha cambiado…al estilo de los políticos.
    P.D.: el título de la entrada está envenenado, eh? Jjjjjjjjj

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