Running y crisis, una relación simbiótica

Hace ya algunos años que el running copa las calles, es de lo más común y da igual a la hora que salgas a la calle que siempre habrá alguien en mallas trotanto más o menos cochineramente. ¿No os preguntáis por qué? Por qué de pronto y así sin más pasamos de llamar al jogging, footing para ahora convertirlo en “el no va más del deporte”: el running.

Pues bien, el cambio de “marca” no es casual porque footing suena antiguo y jogging suena a tiempos del caudillo, el término necesitaba modernizarse y esto es lo más evidente del tema pero… ¿y su relación con la crisis? Sinceramente, es una cuestión tan obvia que ninguno nos habíamos dado cuenta, yo misma descubrí el por qué de la proliferación de los corredores urbanos en una reunión de trabajo con el director de un gimnasio, ¡la crisis!

Crisis económicaEvidentemente la gente a la que le gusta el deporte, sigue queriendo practicarlo pero es lógico con los niveles de paro (5 millones y medio de personas según la última Encuesta de Población Activa –EPA-) y la subida del coste de la vida que llevamos sumando año tras años desde que estalló la crisis en el año 2007, estos amantes del deporte han tenido que recortar en gastos “superfluos” y el gimnasio es uno de ellos. Bien, si no van al gimnasio, no están en disposición de alquilar pistas de tenis, pádel, ir a la piscina… ¿Qué hacer?  Buscar alternativas y pocas cosas son más económicas que correr.

Para practicar running solo necesitas un equipamiento básico: calzado, ropa deportiva y la calle para correr. No hablo de correr la maratón de Nueva York con equipación deportiva de mínima calidad, pero si nos ponemos a hacer cuentas unas deportivas especiales de running las podemos encontrar por menos de 60 euros y nos duran varios meses, un gimnasio viene costando entre 25 y 80 euros al mes (sin pasar a megacentros deportivos de lujo que me consta que cuestan más de 200 euros Corredores en un parquemensuales). Con estos datos, y sabiendo que la calle es un centro de entrenamiento gratuito… no me extraña en absoluto la proliferanción de runners como si de una epidemia se tratase, yo misma me estoy planteado sumarme a ella, aunque claro… desde pequeña mi abuelo me decía que “correr es de cobardes” que equivocado estaba el pobre hombre, ahora resulta que…

correr es de pobres

Claro está que siempre quedará mejor delante de amistades decir que has dejado el gimnasio porque te gusta el running que porque no puedes permítirtelo y así poco a poco y por un efecto de imitación el running está cada vez más de moda y esperemos que dure porque el deporte, sea del tipo que sea, es siempre salud.

Pido disculpas a todos aquellos runners que puedan llegar a leerme y no comprendan o vean las relación que expongo entre correr en la calle y la crisis.

2 Respuestas

  1. Tania dice:

    Desde luego lo que expones es muy acertado y tiene su lógica. .. aunque algunos ya lo hacen solo por moda… al fin y al cabo otros empezaron por la parte económica.

    • Yo misma hago un esfuerzo para poder ir a natación porque no tengo otra solución para el dolor de espalda pero me he planteado salir a correr para perder peso millones de veces porque pagar un gimnasio no entra en mis opciones actualmente.

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