Tras el referéndum del 1O será 2

Una semana, una semana para que esto acabe mal, aunque yo creo que lo único que está totalmente claro es que tras el domingo 1 de octubre, será lunes 2 de octubre. Amaneceremos con grandilocuentes titulares, muchos detenidos y mucho trabajo acumulado para el sistema judicial. 

Estamos en una guerra de propaganda, un pulso entre el Gobierno y los partidos independentistas catalanes. Esto no es nuevo, el “España nos roba” es un mantra antiguo. Lo cierto, en España, raro es quien estando en posición de robar no robar y los catalanes no son menos que el honorable Pujol y sus vástagos han “heredado” esta costumbre. Igual que el caso Palau, el 3% y otros tantos que salpican el territorio susceptible de declararse independiente.

Este desafío nos está saliendo caro a todos, en términos económicos es obvio y en términos de ruptura social es patente en todas las conversaciones. Desde los parroquianos de tasca que se preocupan por la ausencia en Barça en La Liga, a otros preocupados por el posible roaming para llamar a amigos y familiares si hay independencia por no hablar del éxodo de empresas catalanas a otros puntos de España. Hay opiniones de toda clase y aunque hagamos bromas de dudoso gusto, la preocupación es patente.

Mientras, nos queda una semana de acusaciones de unos que llaman “Gurtel” a los otros y estos responden con un “3%”. Lo preocupante es la segregación, la división entre los radicales de ambos lados que sitian a los que solo quieren hacer una vida normal.  Esos que pagarán las consecuencias.

No hay quorum fijado para declarar una independencia unilateral de Cataluña -Puigdemont lo confirma en Salvados- y eso supone que el no votar no servirá para nada. Al contrario, supondrá que los que decidan seguir el consejo de los partidos no independentistas y no acudan a votar en la consulta ilegal del 1O, beneficiarán a los que voten que SÍ y como en la ley del referéndum catalán promulgada el 7 de septiembre declaran que simplemente con que haya más síes que noes, habrá independencia en 48 horas… ¡flaco favor!

Claro que, como no hay un censo, no hay urnas, no hay colegios, no hay papeletas -salvo las que han repartido en las calles-, no hay junta electoral ni mesas ¿cómo lo van a hacer? ¿A mano alzada? Sin saber ni quienes tienen derecho a votar por no tener el censo… el pucherazo es mus visto y el referéndum un órdago a la grande que está haciendo mucho ruido. Muchos medios internacionales llevan semanas hablando del desafío catalán.

La postura del Gobierno no es la adecuada, la postura independentista no lo es tampoco. Dos posturas enfrentadas, condenadas por no escucharse pero con el deber de acercar posturas por el bien de todos. Muchos apoyaríamos un referéndum legal y en el que participáramos todos los españoles y no solo los cinco millones y medio de catalanes, ¿mi postura? Es agotador.

En cuanto a las consecuencias, lo único claro es que tras el 1 de octubre, será día 2 de octubre.

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